lunes, 21 de abril de 2014

La industria militar nos empobrece y nos mata

El 26 de abril, en otra fecha cargada de rabia para los pueblos vascos por el bombardeo de Gernika, se realizará la septima marcha contra la industria militar

El pasado 3 de marzo, fecha grabada con sangre en la memoria de la clase trabajadora vasca, se juntaron las elites económicas en Bilbao para echar un cable al gobierno de Rajoy diciéndonos que la crisis ya quedaba atrás y que el crecimiento era ya una realidad. Habría que valorar qué tipo de crecimiento aportan, a costa de qué merma de derechos sociales se realiza y quiénes van a ser los beneficiarios directos.

Entre los invitados a este magno encuentro se encontraba Jorge Sendagorta, presidente de SENER. Jorge Sendagorta pertenece a una de las familias tradicionales de Neguri. A una de esas 20 familias que, a pesar de lo que dicen que ya no son lo que eran y que están en declive, siguen gobernando en la sombra, siguen ganando millones de euros a costa del esfuerzo de la clase trabajadora y, en el caso que nos ocupa, con una producción muy lejos de lo que se podría denominar generación de bienes que sirvan para el impulso de una sociedad equilibrada, sostenible, justa y democrática. Se trata de la industria militar.

Esa industria militar que se destina a engordar los ejercitos y los presupuestos militares de todo el mundo y que deja un escenario de militarización que, en muchas ocasiones, solo producen muertes de población civil, escenarios devastados y miles de refugiados obligados a dejar sus países de origen por que las elites de países en conflicto y sus aliados tienen que demostrar su poderio económico y militar provocando la destrucción de pueblos y formas de vida solo por el ansia de saberse vencedores aunque esa pírrica victoria suponga la destrucción de la vida de los y las demás.


A eso se dedican personajes como Jorge Sendagorta y las empresas militaristas que controla: SENER, ITP, Precicast y un conjunto de pequeñas empresas agrupadas en el cluster aeronaútico HEGAN bien subvencionado por el Gobierno Vasco.

En la web corporativa de SENER lo dejan bien claro: "SENER lleva más de 40 años suministrando equipos, sistemas integrados y servicios de ingenieria a la industria internacional de defensa. La empresa también es proveedor del Ministerio de defensa español y de los principales contratistas internacionales. Sener aspira a convertirse en la empresa de referencia en sistemas de misiles para el ministerio de defensa español, así como en uno de sus contratistas principales para programas de defensa, tanto nacionales como internacionales, garantizando la confidencialidad de toda la información". Es decir, que sabemos muy poco de lo que en realidad son capaces de vender a paises en conflicto.

Algunos acuerdos comerciales con empresas armamentísticas de Israel los conocemos tras varias investigaciones de organismos sociales pero poco más. Tienen los contactos y están muy bien situados politicamente para poder campar a sus anchas. Sener patrocina una de las categorias de los premios Ejercito del aire en el apartado de investigación aeroespacial militar. Incluso todos los años se dejan ver por las escuelas de ingenieros para dotarse de personal, en otro de los acuerdos con la industria militar que tiene la UPV, eso que tanto le molestaba al rector Goirizelaia cuando le sacaron cantares hace unos meses porque tenía acuerdos con el ministerio de defensa y tuvo que ir al parlamento a dar explicaciones.

Sener y las demás empresas que controla como ITP y otras estan implicadas en el desarrollo de satelites militares, en el sistema de guiado y control de misiles, como el último acuerdo logrado con el ejercito español del misil corto iris-t para el caza bombardero F-18, buques de guerra, el avión militar FACA que despega como un helicoptero y luego se convierte en avión de caza, el eurofighter el avión de combate europeo, el avión de transporte militar A-400... Toda una larga lista de aparatos destinados a matar y a convertir nuestras sociedades en escenarios militarizados carentes de los más básicos derechos humanos.

El próximo 26 de abril, en otra fecha cargada de emotividad y rabia para los pueblos vascos por el bombardeo de Gernika, se realizará la septima marcha de bicis contra la industria militar. Saldrá a las 11 de la mañana desde gran via, 25 junto a la Diputación de Bizkaia para ir a Barakaldo donde veremos una de las filiales de ITP, Precicast. Luego, cruzando el puente en portugalete iremos hasta Getxo para conocer la empresa matriz de todo ese conjunto de empresas vascas destinadas al negocio de la muerte, SENER. Una buena oportunidad para conocer a qué se dedican esas empresas tan bien mimadas por las instituciones vascas y para reivindicar su conversión a la industria civil.

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